Hay que desmitificar que el cuidar los pies sea un lujo.
Y por el contrario lanzar ideas de que el podólogo previene y cura deformidades de los pies desde la infancia. Que somos los que podemos opinar ampliamente sobre el uso y abuso del calzado. Ofreciendo soluciones paliativas, curativas y definitivas para los problemas pédicos.
La mayoría de los problemas podológicos tienen su origen en unos “malos hábitos” como llevar “zapatos demasiado ajustados, una higiene insuficiente o no visitar al podólogo, al menos una vez al año”.
El no hacer esto puede ser “el origen de patologías, en ocasiones muy graves, que afectan a la salud de nuestros pies”.
Gracias a nuestros pies podemos caminar, saltar, correr y trasladarnos de un lugar a otro, sin embargo muchas veces no les damos la atención que ellos merecen, ni les prestamos los cuidados debidos, descuidándolos hasta que algunos dolores u olores nos advierten que algo anda mal.
Es así que surge la necesidad de ir al “Podólogo”.
Podólogo es el profesional dentro del campo sanitario que diagnostica y trata las diferentes alteraciones y enfermedades de los pies, como uñeros, hongos, callos, verrugas, deformaciones de los pies por juanetes, dedos en garra, entre otros. Además, podrá encontrar ortopedia para diferentes tipos de pies.
Muchas veces, el podólogo es el primer profesional sanitario en detectar síntomas de enfermedades vitales como las cardiovasculares, artritis y la diabetes, debido a que el pie está íntimamente relacionado al resto del cuerpo.
La sociedad pide cada vez más que se le trate mejor y más rápidamente. Nos exige una profesionalidad en todos los campos profesionales, como también en el podológico, es decir, nos encontramos delante de una necesidad social del Podólogo.